Tu ausencia durmió
en mi cama anoche,
y no me abrazó.
La soledad acarició
mi cabello erizado de hastío.
Me consoló
por las tenazas de miedos
de imposibles absolutos,
y por los recuerdos falsos
que respiran en la oscuridad.
Intentemos llenarlo con algo. Y atrapemos al "ladron de mi cerebro" !!!
Cuando el sol se atreve
a posarse en el verde travieso de tus ojos,
me pierde y me encuentro
en tu profundidad sin superficies.
El es el enigma indescifrable:
silencios de roca,
de laberintos de ausencias esquivas,
que invocan al brindis mortal.
Muto, me inmuto.
Me voy sin volver,
Saboreo lo que fue
y lo que nunca es.
Dolor sin lágrimas.
Sonrisas olvidadas
en tristezas de hoy
y lejanas.
Hojas de otoño
tiritan soledad
en los huesos del alma.
Aire raspando la garganta
de besos soplados
a la orilla de mi averno.
Cielo gris de atardecer
de domingo inerte
cubriendo este miércoles
de latidos lentos,
en las venas amuralladas
con el vacío existencial.
Pájaros
Pájaros ciegos
de picos hambreados
buscan su presa
a vuelo rasante
sobre la esperanza perdida.
Ansían mis labios
de carmesí opaco,
único color posible
después de vestir amarguras.
Arcoiris
A veces,
solo a veces,
quedo extasiada
mirando por la ventana
la lluvia de colores
de algún arcoiris lejano.
Puedo intuir mi sonrisa
reflejada en los ojos
que dicen sobre ese infernal
instante de felicidad
que se atrapa en un puño
antes de la puesta del sol.