domingo, 9 de enero de 2011

Luego y después

















Aspiro morderte el corazón.

Sumergirme en tu pecado.

Internarme en muestro infierno de dos.

Recrear el tacto de pertenecernos.

Vestirnos con el perfume de las pieles

en devaneo sensualmente frenético.

Luego,

más luego

y después,

reposar sobre tu pecho

bajo el imperio del silencio.


domingo, 2 de enero de 2011

Después de hoy























Silencios lloran

lágrimas oxidadas

sobre mi almohada.


Mis dedos desamparados,

lejos de tu cuerpo,

juegan antón pirulero

con la soledad.


Suspiros a medio parir

desmigan tu recuerdo

impregnados del olor de tus palabras.


Susurro la espera

del volver a verte

y trenzar la historia

del después que no se agota

en hoy.





domingo, 19 de diciembre de 2010

Nada






















Hubo tres, cuatro

o diez lágrimas,

no más.



Ya es hora de los reproches más crueles

hacia mi crédula ignorancia

por saborear amor ahí,

donde hubo nada

y empezar a olvidar.


martes, 30 de noviembre de 2010

Columpio






















Me columpio en la nostalgia

de recuerdos ocres

hacia el dolor amargo

por tu ausencia.


Desde un casi desierto corazón

pulsan sentires lánguidos

que me columpian en la agonía

del alma rancia.



domingo, 21 de noviembre de 2010

Sin memoria






















Enmarañada en la melancolía

de no llevar tu perfume en la piel,

caigo al abismo de soledad.


Asesiné a mano limpia

tu recuerdo punzante.


Ahora vago sin memoria

por los campos del desamor.




domingo, 14 de noviembre de 2010

Volutas























Roces hablan un dialecto

que comprenden solo los cuerpos.


Miradas profanan las pieles

que crepitan lujuriosas.

Besos corrompen cada lunar

que se hacen néctar en la boca.


Volutas de frenesí

envueltas en sábanas cansadas,

nos lleva a la infinitud

de un caleidoscopio

de pasiones voluptuosas.




(Cuadro de Nicoletta Tomas)

sábado, 6 de noviembre de 2010

Sentires II























Ibas a cuestas de tu mirada taciturna

y a paso lento por tus dolores ancestrales.

No me atreví a romper el sortilegio

con alguna palabra.

Dejé que el pasado

te lleve con él.


Pero hoy quizás será por el sol

que despertó mis sentires de su hibernación.

O el viento que huele a tu piel,

O será esta canción

que me hizo resbalar en tu recuerdo

y caer en el deseo de respirar tu sabor,

palpar tus palabras

y verme tatuada en tu piel

entre sábanas arrugadas.


Vuelvo a las huellas.

Me encamino a tu portal

para emigrar a tus brazos,

agonizar en tus besos

y desfallecer sin miedo ante vos.