domingo, 10 de agosto de 2008

Desgracias

















Apilo desgracias

que juegan ruleta rusa

con el revolver del tiempo,

cargado con balas

de segundos infinitos.


Me apuntan a la cien.

Descerrajan sus muertes.

Deforman mi cara.

Me desparramo en sus cráneos

que no miran,

pero ríen.



Cuadro de Cezanne


miércoles, 6 de agosto de 2008

Mi ciudad












Late la ciudad prometida

detrás de los barrotes

de dolores que se oxidan,

por heridas que sanan

y vuelven a reverdecer.


Traspiran los ojos.

Lucha despiadada

del vacío inmenso

que no se atreve a saltar.


Sueño que envejece

en cada mañana nublada.

Mientras tanto, el tiempo anda

entre lágrimas, mates

y mi propia traición.





domingo, 3 de agosto de 2008

Herida




















Ampulosa aridez

de desierto abandonado

por el oasis del sin olvido.


Orfandad de latidos.

Piedra muerta

que rueda sola

por la ladera del sentir,

siempre sinuoso.


Mortecina abundancia

de suspiros de grietas

que ruegan

disiparse o sanar.




jueves, 31 de julio de 2008

Visión angular















Me supuse caminante

de calles a cielo abierto,

disfrutando del paisaje,

sonriéndole a las inmundicias

de la vida sin sol.


Un rayo repentino

de dolor iluminado,

me mostró en un flash

de visión angular,

que era apenas un callejón.


Espejismo ilusorio

de ojos que se engañan

frente al espejo sin humildad.





viernes, 25 de julio de 2008

Al viento























El viento canta en mi ventana

su pesar de poseer,

indefectiblemente,

historia inmortal.

Huesos hartos

de desnudar almas

en remolinos

de furia implacable.

Ojos cansados

de soñar la suerte

de bajar los párpados

por última vez.






jueves, 17 de julio de 2008

Competencia























Pensamientos

que juegan carreras

con el cigarrillo.

El humo

vuela lejos.

Las ideas

se arrastran.

Se consume el cigarrillo,

mi cabeza también.





martes, 15 de julio de 2008

Escenario















Escenario con cielo

de arabescos afiligranados.

Ruido blanco propalado

por mi boca mortecina.

Luz de gas

en los reflectores del alma

enceguecen la perspectiva

para el amar.

Sensaciones escabullidas

en manos de arena.

Aplauden de pie

su gran triunfo,

mis miserias.

Telón abajo

como párpados

que buscan la existencia

de un nuevo sueño

donde volver a anhelar.