domingo, 13 de junio de 2010
























Primer beso


La pluma de tu voz

rasga el velo de pudores

y se deshacen

en ante ese beso.


(Beso tímido pero curioso)


Tus caricias recorren

palmo a palmo

mis mejillas ruborizadas.


Desfragmentación.

Comunión.


Es hora del silencio,

del silencio que clama el amor.





domingo, 11 de abril de 2010

Será























Será por esa soledad

que desde hace semanas

me ceba mate cada mañana

mientras desenredo la melena

de los pensamientos

que por las noches me atacan

por la espalda

desnuda de tu abrazo,

que hoy me asomo al vacío

de verdades decapitadas

que me acechan

a volar

hasta la cumbre del olvido.



viernes, 12 de marzo de 2010

Dolor de amor























Desde el fondo del vaso

que se embriagó de blues,

me prepotea la espina

de un dolor

que pega a mano limpia

en la cara,

al amor.


Se desangra lento

mientras susurra un adiós.



jueves, 28 de enero de 2010

Dolor























Esa gota de dolor

desbordó al amor

que latía estúpidamente.


Regó de soledad la vida

que camina lenta,

con las manos en los bolsillos

de las heridas abiertas.

y murmura rezos

de adioses

que no se van.



domingo, 8 de noviembre de 2009

Ausente

















Tu ausencia durmió

en mi cama anoche,

y no me abrazó.

La soledad acarició

mi cabello erizado de hastío.

Me consoló

por las tenazas de miedos

de imposibles absolutos,

y por los recuerdos falsos

que respiran en la oscuridad.




domingo, 20 de septiembre de 2009

Noche de lluvia






















Se astilló la noche

con los aullidos

de lobos demacrados.


Camino sonámbula

por la cornisa del buscarme

en sueños de viento.


Los sueños caen en agua

de palabras que hablan al oído

de mis silencios.


La lluvia me deshoja,

poco a poco,

hasta borrarme.




domingo, 30 de agosto de 2009

Ni yo




















Mano impalpable

estrangula los músculos de la nuca.

Se encoje la cara de dolor.

El peso de los fantasmas

se hacen sentir sobre las espaldas.

Se espanta el miedo

al ver en mis ojos el hastío

de un grito que no llega,

que se atragantó en el cansancio

de un día sin vida,

sin flores,

ni yo.